No son obligatorias, pero pueden ser interesantes como complemento a una cartera diversificada. Aquí te explico cómo encajan en mi estrategia personal.
Sube cuando la bolsa cae. Protege contra inflación. Rentabilidad modesta (~3–4% anual). Ideal como seguro del 5–10% de tu cartera.
Alta volatilidad. Puede caer 50% en semanas. Solo si tienes estómago atrevido y horizonte largo. Máximo 5–10% del total.
4–7% anual por arbitraje automático. No depende de si el Bitcoin sube o baja. Tu cripto trabaja sola cada día. Sin trading activo.
Las criptomonedas son un activo diferente. No correlacionan directamente con acciones ni bonos, lo que las hace interesantes como diversificación. Pero también son volátiles y especulativas: no sustituyen a los fondos indexados, son un complemento opcional para quien entiende lo que asume.
⚠️ Riesgo alto: Volatilidad extrema. Puede caer 50% sin aviso. Solo dinero que puedas permitirte perder. Sin apalancamiento. Máximo 10% total.
Si nunca has comprado cripto, Neverless es el punto de entrada ideal. Sin wallets, sin claves privadas, sin exchanges complicados. Creas una cuenta, transfieres desde tu banco y en dos minutos tienes Bitcoin o Ethereum.
💡 Mi recomendación: Empieza con 50–100€ en BTC, activa Estrategias y observa durante un mes. Aprenderás más que leyendo durante años.
Cuando todo cae, el oro tiende a subir. No correlaciona con acciones y mantiene poder adquisitivo históricamente en crisis, guerras e inflación. No es una inversión de crecimiento: es un seguro. Esa distinción es clave para saber cuánto asignar y qué esperar de él.
60–70€ por gramo (o ~2.000€ la onza troy). Ha subido desde 50€/g en 2020 impulsado por:
ETCs en Trade Republic: Replican el precio del oro físico. Compra desde 1€, sin necesidad de bóveda de seguridad, y liquida cuando quieras. Comisión anual: 0,10–0,20%.
✅ Recomendación: Máximo 5–10%. Es un seguro, no especulación. Espera estabilidad (~3–4% anual), no rentabilidad espectacular.